Entradas

Por qué la sanidad pública española colapsará en las próximas semanas.

Imagen
  Que no se entienda por colapso un crack económico y tampoco el cierre de los hospitales a cal y canto, me refiero a que se dejarán de hacer en tiempo razonable actividades esenciales como intervenciones quirúrgicas, colonoscopias en sospechas de cáncer, etc. Y la razón para ello no será un nuevo desembarco masivo de pacientes COVID19 en los hospitales españoles, sino la falta de personal, fundamentalmente de enfermería y auxiliar.   ¿Qué está pasando? Empieza a faltar personal de enfermería y auxiliar en las plantas, en las consultas y en los quirófanos, también en Atención Primaria. Al mismo tiempo, muchos médicos de familia han pedido una prejubilación o se han acogido también a bajas laborales. Las enfermeras, en un alto porcentaje, no aceptan ventajosas ofertas contractuales ni bonificaciones salariales por ampliar la jornada y también solicitan (y obtienen) la baja. A ello hay que sumar los brotes ocasionales de sanitarios contagiados o en cuarentena y los padres qu...

Igualdad o mérito.

Imagen
  He centrado toda mi vida, mis esfuerzos y mis ambiciones, en la meritocracia, una de mis más firmes convicciones. Quizás (es justo reconocerlo) porque me sentía cómodo con ella, me proporcionaba un horizonte de seguridad y la promesa de que siguiendo el camino trazado podría mejorar en todos mis aspectos personales. El mérito es el resultado del producto entre talento y esfuerzo y yo siempre pensé (con algunas dudas que todavía conservo) que disponía de ambos factores en mayor o menor medida (lo que se llama “creer en uno mismo”). La meritocracia es uno de los pilares en los que asienta el ethos de las sociedades occidentales y ha sido incorporado por la práctica totalidad del espectro político: “si quieres puedes” (es decir, dado que no puedes modificar el primer factor, refuerza el segundo). Este lema es muy útil para un contexto en el que la productividad lo es todo, pero la meritocracia genera desigualdad, se opone frontalmente al igualitarismo y lleva a la frustración, renc...

La oscura hermandad de los sembradores de ositos de buenas noches.

Imagen
  Durante los últimos meses he librado una titánica batalla que ha puesto a prueba toda mi capacidad de autocontrol y el poco o mucho equilibrio emocional que pueda tener. Noche tras noche, de forma inexorable, recibí en mi teléfono móvil un osito (o similar) deseándome un feliz descanso. Cada mañana lo primero que me encontraba al encender el aparato era un ramillete de flores acompañado de un mensaje invitándome a ser feliz, a disfrutar de un día maravilloso e inolvidable. El desafío todavía no ha terminado, pero he logrado mantener la cordura, contener el impulso de responder con un exabrupto definitivo o bloquear al emisor de ositos. Bien podría haber optado por esta última opción, indiscutiblemente la más sensata, pero pensé que hubiera sido algo así como rendirme, como demostrar mi vulnerabilidad ante un ataque de florecillas silvestres y peluches. Así que todavía aguanto firme el pulso, aunque debo reconocer que pasé por momentos de debilidad, asaltado por la tentación de re...

I can´t get no…satisfyer.

Imagen
Mientras Galicia se convierte en el primer territorio español oficialmente libre de coronavirus y esperamos una avalancha estival de casos procedentes de otras comunidades, entre noticias de posibles vacunas y teorías que vaticinan rebrotes otoñales o la desaparición de la pandemia, encuentro en la prensa intermitentes pero unánimes loas al milagroso satisfyer. Y no deja de asombrarme esta pertinaz santificación de la autosatisfacción femenina, un triunfo más de la sociedad neoliberal, quizás el más brillante porque se hace pasar por progre, por feminista, un producto que tiene una naturaleza innegablemente capitalista. Me explico, nada más lejos de mi intención hacer una reprobación moral del onanismo, ni tampoco creo que sus practicantes sufran espinillas o sequedad neuronal como efectos adversos, pero me niego a aceptar que el uso del satisfyer sea una forma superlativa de erotismo. Más bien es lo opuesto, una negación del erotismo, porque éste, como una manifestación del amor, ...

Crónicas del coronavirus (17).

Imagen
¿Y qué va a pasar ahora? Mientras la gente disfruta de la progresiva salida del confinamiento con mayor o menor responsabilidad, mis colegas y yo jugamos a predecir el futuro. Hemos hecho una porra en la que contemplamos tres posibles escenarios: 1.       La irresponsabilidad de la gente nos lleva a un nuevo brote con cientos de ingresados en los hospitales y numerosas muertes por coronavirus. 2.       Habrá un contagio constante y “de bajo grado” con o sin recrudecimiento estacional (en otoño o invierno). 3.       El virus se comportará como sus primos (SARS Cov 1 y MERS) y desaparecerá sin dejar rastro en pocos meses (pongamos agosto, que es mi cumpleaños). Hay absoluta unanimidad en que el escenario 1 no ocurrirá. El virus no volverá a pillarnos desprevenidos, las medidas epidemiológicas de protección (distancia, mascarilla, guantes y lavado de manos), apoyadas en mejores métodos diagnósticos, fu...

Crónicas del coronavirus (16).

Imagen
Simón, el hombre que no debería haber estado allí. De todos los personajes que la tragicomedia del coronavirus ha llevado a escena, Fernando Simón quizás sea el más peculiar. Es el único outsider , el protagonista al que el gran guionista ha otorgado un papel que no estaba preparado para interpretar, un médico incrustado en un decorado político, una persona que está donde no tendría que estar. Y es también un personaje que suscita furiosas controversias entre la ciudadanía. Tengo la costumbre de cambiar de emisora de radio con frecuencia para enterarme de los diferentes puntos de vista sobre cualquier tema. Se supone que, a grandes rasgos, la SER representa a un sector de la población, y me ha llamado la atención el ímprobo esfuerzo de esta cadena para rehabilitar el buen nombre de Simón, a quien tratan de hacer pasar por un pobre mártir, blanco del odio de la intransigente ala derecha nacional. Se resaltan su bonhomía, su capacidad de trabajo en una situación de la máxima exigen...

Crónicas del coronavirus (15)

Imagen
Creo que merece reflexión un fenómeno global y que puede parecer paradójico a simple vista: los gobiernos de los países en los que la pandemia ha castigado más a la población (España, USA, GB, Francia, etc) parecen haber sido “exculpados” por los ciudadanos. A pesar de que su ineptitud ha sido causante de miles de muertos (se dice pronto, miles de muertos, algo que no ocurría desde la última guerra en la que cada nación se vio involucrada), los votantes parecen haber optado por mirar hacia otro lado, y se me ocurren varias razones que podrían explicarlo y que van más allá de los subsidios prometidos para aliviar los efectos de un desastre que, sin duda alguna, han contribuido a agravar: -Los votantes tienen responsabilidad en la elección de los gobernantes. Aceptar que éstos se han equivocado significa aceptar culpa. Perdonar al gobierno es, en cierto modo, perdonarse a sí mismos. Aquí funciona el mecanismo de “disonancia cognitiva” que ya he mencionado en anteriores ocasiones. E...