Entradas

Alguianos

Imagen
  Es indudable que las sociedades occidentales se han distanciado de las religiones monoteístas tradicionales. Los motivos son varios y no es mi intención analizarlos en este breve texto. Sin embargo, persiste el deseo de trascendencia en un número nada desdeñable de personas, ahora de una forma más indefinida, menos “narrativa”. Los seres humanos no se resigan a desaparecer sin dejar rastro, pero se muestran cada vez más incrédulos para aceptar eternidades como la cristiana, un lugar inundado de luz divina, de paz, felicidad, justicia y conocimiento absolutos, o como la musulmana, un jardín de exuberante belleza y abundantes comida y bebida servidas por bellas huríes. Hasta la cerveza acaba cansando, la eternidad es larga... sobre todo hacia el final. Recuerdo que cuando era niño me resultaba más fácil aceptar la idea de infierno (una mala acción merece un castigo, algo que es parte de la experiencia humana) que la de cielo (una eterna vida carente de esfuerzo y sin aparente propó...

Amancio Ortega es de izquierdas.

Imagen
  Soy una persona anideológica, palabra que no existe, pero que debería existir. O más bien, soy una persona cuya única ideología es carecer de ideología. Bien joven, me separé de la religión y siempre me resistí a adoptar una sustituta. No es fácil ser anideológico en un mundo en el que las personas se sienten cómodas abrazando un credo político, cuesta hacer entender una postura racional y minoritaria, pero esto me ha librado de tener que comulgar con ruedas de molino, sortear estresantes disonancias cognitivas, evitar complejos ejercicios de “doblepensar” y terminar una disputa verbal con el consabido “ya, pero los otros son peores”. Tengo amigos de diferentes tendencias y he participado en innumerables conversaciones y discusiones sobre política. Y casi siempre he podido entrever que mis queridos conocidos zurdos se escudan en la pretendida superioridad moral. Reconocen que las personas de izquierdas se equivocan, pero son errores bienintencionados, disculpables porque la inten...

Los gemelos oncológicos (y tres)

Imagen
  Tenía prisa por largarme de allí, la compañía de ese tipo me disgustaba, y ese disgusto se manifestaba con desagradables sensaciones físicas, algo parecido a una marea nauseosa que me costó contener. Su olor personal, su desaliño, sus ademanes chulescos, el tono burlón de su voz…todo ello traducía resentimiento hacia mí y hacia los que son como yo, personas que han alcanzado un estatus social a base de esfuerzo y mérito. El típico resentimiento de clase de quien no ha logrado sacar la cabeza de la mediocridad, quien ha visto una y otra vez, a lo largo y ancho de su vida, como otros se llevaban las mejores calificaciones, los mejores trabajos y las mujeres más atractivas. Un tipo cuyo mundo ideal sería el regido por un gobierno comunista que aupase a las clases desfavorecidas, a los que fueron perdedores en las aulas, que le encaramase a un puesto de responsabilidad que le permitiese segar a los meritorios, a los mejores, a los que le habían superado en deportes y en matemáticas, ...

Los gemelos oncológicos (dos).

Imagen
Me pasé la lengua por los labios, pero ni siquiera el regusto del scotch que me acababa de meter entre pecho y espalda me libró de la sensación de repugnancia que me había dejado la conversación con el “gemelo”. Un llorica incapaz de asumir sus propios actos. Un tipo rebosante de hipocresía moral. Me he encontrado con cientos como él a lo largo la existencia, niños-bien, mimados por la vida, tipos que no han tenido que enfrentarse a verdaderos problemas, con un trabajo bien remunerado, con una esposa que su madre no hubiera dudado en elegir para ellos, con hijos modélicos… verdaderos clichés vivientes. Y entonces, claro, llega el golpe y todo ese frágil andamiaje moral se cae a pedazos. Y en lugar de mostrar entereza, de reconocer que todo lo anterior no era más que una ridícula comedia, se torturan y lamentan por la pérdida del paraíso. Vale, muy bien, pero que no me dé a mí el coñazo, joder. Que me deje tranquilo y no me asalte por la calle para tranquilizar su estúpida conciencia bu...

Los gemelos oncológicos.

Imagen
  De alguna forma lo sabía (creo que, llegado el momento, todos lo sabemos), así que la noticia no me cogió desprevenido. -¿Es grave, doctor? -Pues sí, muy grave, es un cáncer para el que se están desarrollando tratamientos prometedores, pero todavía no tenemos resultados definitivos. El tono de su voz, su aspecto de hombre maduro y elegante, la forma de mirarme directamente a los ojos, afectuosa sin asomo de fingimiento… todo él transmitía cercanía. -Sin embargo, tengo algo que ofrecerle. ¿Ha oído hablar de los gemelos oncológicos? -¿Gemelos oncológicos? No sé a qué se refiere usted. El especialista apoyó los codos en la mesa y juntó las manos para acercarse a mí, supongo que en un intento de superar la barrera que la mesa de una consulta impone entre las dos partes de una entrevista clínica. -Así les llamamos. Son personas que, por dinero, se dejan implantar el tumor que está sufriendo un paciente. La misma línea celular, en el mismo órgano. En estas personas podemos ir ensayando...

Con mis propias palabras.

Imagen
  https://www.youtube.com/watch?v=kJGcL9tF6wY

¿Debemos trabajar los sábados los médicos de hospital?

Imagen
  Los/las médicos somos bien conocedores de lo que se ha dado en llamar “el efecto fin de semana” en los hospitales. Entre la hora de salida del viernes (15 h) y la de entrada los lunes (8h) trascurren 65 horas, y se especuló mucho sobre si, en el caso de que los/las médicos no visitasen a los pacientes durante este largo periodo de tiempo, ello pudiera aumentar el riesgo de mortalidad. Hay abundante bibliografía sobre el impacto del “efecto fin de semana” sobre la mortalidad en los pacientes ingresados por cualquier patología (Bell et al. NEJM 2001), y también sobre pacientes ingresados por patologías concretas como infarto de miocardio (Kostis et al. NEJM 2007), insuficiencia cardiaca (Elola et al. Rev Esp Cardiol. 2024), y un largo etc. Según Antonio Zapatero, que lo ha documentado con el equipo de gestión clínica de la Sociedad Española de Medicina Interna, este fenómeno ha dejado de ser una intuición informada para convertirse en una evidencia científica. En países como España...